Asunción de la Virgen María

- Procedencia
- Catedral de San Pedro de Jaca (Huesca)
- Cronología
- Siglo XVII · Barroco
- Técnica
- Óleo sobre lienzo
- Dimensiones
- 260 × 140 cm
- Tema
- La Asunción de la Virgen
- Ubicación actual
- Museo Diocesano de Jaca
La Virgen sube a los cielos entre ángeles y putti, contemplada por los apóstoles ante el sepulcro vacío.
Pintura de gran formato que representa la Asunción de la Virgen a los cielos, contemplada por los apóstoles, en una composición compleja que divide el espacio celestial —en la zona superior— del terrestre —en la inferior—.
La Virgen en la gloria
En el espacio superior, un rompimiento de gloria acoge a la Virgen rodeada por once ángeles mancebos. María aparece de cuerpo entero en actitud orante, con las manos juntas sobre el pecho y la mirada hacia lo alto: una mujer de larga melena castaña y rostro sereno, vestida con túnica blanca ceñida a la cintura y un manto azul cubierto de estrellas. Se alza sobre una peana sostenida por tres putti desnudos, de cuerpos regordetes y alas multicolores, mientras el resto de los ángeles se distribuyen de manera simétrica en dos grupos.
Los apóstoles ante el sepulcro
En la parte inferior, ya en el plano terrestre, aparecen los apóstoles desconcertados, adoptando distintas actitudes ante el sepulcro vacío de la Virgen, testigos del prodigio que se desarrolla sobre sus cabezas.
Los símbolos de las letanías
Varios de los ángeles sujetan objetos diversos: un ramo de flores rojas, un espejo, una rama de azucenas, una rama con dos limones y una palma. Son atributos vinculados a las Letanías Lauretanas, la oración mariana aprobada en 1587: el «Espejo de Justicia», que refleja la santidad divina; la «Rosa Mística», el ramillete de la esquina superior; y las azucenas, metáfora de la pureza de María, «lirio entre los cardos».
La Asunción —María llevada al cielo en cuerpo y alma— no se proclamó dogma de fe hasta 1950, por el papa Pío XII.

