Cáliz de Ayarra

- Procedencia
- Catedral de San Pedro de Jaca (Huesca)
- Cronología
- Hacia 1959 · siglo XX
- Técnica
- Plata dorada con piedras engarzadas
- Tipo
- Cáliz litúrgico (con cucharilla)
- Donación
- Cardenal Bueno Monreal y J. E. Ayarra · 2010
- Ubicación actual
- Museo Diocesano de Jaca
Un cáliz sevillano del siglo XX, regalo del cardenal Bueno Monreal al organista Ayarra, donado a Jaca en sus bodas de oro.
Cáliz de copa campaniforme, astil muy trabajado y pie circular, todo profusamente decorado. Es una pieza de orfebrería del siglo XX de origen sevillano que, a través de sus inscripciones, guarda memoria de las personas por las que pasó antes de llegar a la catedral de Jaca.
Copa, astil y pie
La copa presenta decoración únicamente en su parte inferior, donde aparecen cuatro cabezas de ángeles blancas en relieve sobre alas doradas, alternadas con cuatro piedras rojas engarzadas en espacios ovalados y, sobre ellas, motivos vegetales. El astil, de doble nudo, se cubre por completo de elementos geométricos y vegetales —estos últimos los más abundantes—; en su parte inferior, a modo de templete, se aloja una imagen de Nuestra Señora de los Reyes, patrona de Sevilla. El pie se divide en círculos concéntricos de decoración vegetal y luce cuatro escudos: el del cardenal José María Bueno Monreal, el de la catedral de Sevilla, uno formado por una mitra, una cruz, un báculo, una nota musical y una vinajera, y el de la propia ciudad de Sevilla. Lo acompaña una pequeña cucharilla dorada, de mango muy trabajado y rematado por una cuerda con tres borlas.
De Sevilla a Jaca
Las inscripciones del pie relatan su recorrido. En 1959, la Hermandad de Sacristanes lo dedica en Sevilla a su presidente de honor, el cardenal Bueno Monreal. En 1985, el propio cardenal lo entrega a José Enrique Ayarra Jarné —organista de la catedral de Sevilla— con motivo de sus bodas de plata sacerdotales; de ahí que uno de los escudos incorpore una nota musical. Y en 2010, ambos lo donan a la catedral de Jaca en sus bodas de oro.
El cardenal Bueno Monreal había sido antes obispo de Jaca: el mismo que en 1947 suprimió el rito de las «espirituadas» en la capilla de San Sebastián.

