Capilla de San Jerónimo Penitente
Un retablo plateresco que se pliega en ángulo para abrazar la curva del viejo ábside románico.

- Advocación
- San Jerónimo Penitente
- Cierre
- Reja románica · siglo XII
- Acceso
- Desde la capilla se pasa a la sacristía
- Retablo
- Plateresco tardío · Jorge de Flandes
- Policromía
- Pedro de San Pelayo y Antón Claver · 1573
- Comitentes
- Familia del obispo Baguer
Una reja románica del siglo XII delimita su espacio, desde el que se accede a la sacristía. La capilla atesora un singular retablo sufragado por la familia del obispo Baguer, dato que conocemos gracias al escudo del sotobanco.
Para adaptarse al perfil semicircular del ábside románico, las calles del retablo se encuentran forzadas en ángulo.
El bancal
En un bancal de hornacinas aveneradas —rematadas en forma de concha— se disponen cinco grupos escultóricos que recorren los episodios marianos y de la infancia de Cristo.
Los tres niveles
San Jerónimo
El santo penitente, titular de la capilla, cuyo bulto principal surge entre San Juan Evangelista y San Juan Bautista.
San Miguel en un tondo
Un tondo sostenido por ángeles contiene una pequeña imagen de San Miguel. A los lados, San Jorge alancea al dragón y San Martín comparte su capa.
Calvario y Dios Padre
El remate incorpora un Calvario entre tritones y la figura de Dios Padre en el frontón.
De la Encarnación a la Gloria
Los autores
Jorge de Flandes
Imaginero afincado en Sangüesa, que incorpora a sus obras elementos romanistas de tradición burgalesa. Suyo es este estimable ejemplo del plateresco tardío.
1534 – 1586San Pelayo y Claver
La policromía del retablo corre a cargo de Pedro de San Pelayo y Antón Claver, que la ejecutan cuarenta años después de iniciarse la renovación de la catedral.
1573El eco de la capilla de San Miguel
Este retablo se inspira en el que Juan de Moreto ejecutó para la capilla de San Miguel de esta misma catedral, la gran obra renacentista de los Lasala. El propio Jorge de Flandes recibiría más tarde el encargo de Antón Escagüés para un retablo de la Virgen en Santa Cilia, con la petición de que fuese tan bueno o mejor que aquel.

