Pinturas murales de Navasa
- Procedencia
- Iglesia de Ntra. Sra. de la Asunción, Navasa (Huesca)
- Autor
- Maestro de Navasa
- Cronología
- Hacia 1200 · Románico
- Técnica
- Pintura mural
- Dimensiones
- 196 × 300 cm (fragmento de la Epifanía)
- Ubicación actual
- Museo Diocesano de Jaca
Dos fragmentos pintados hacia 1200: la infancia de Cristo y el cielo de los evangelistas, conservados de una iglesia del Campo de Jaca.
De Navasa se conservan dos fragmentos de un mismo conjunto. El primero reúne dos escenas de la infancia de Jesús —la Adoración de los Magos y la Huida a Egipto—; el segundo, restaurado en 2017, muestra el cielo de los evangelistas con sus símbolos y dos arcángeles. Ambos son obra del llamado Maestro de Navasa.
La Adoración de los Magos
La Virgen, sedente bajo un arco de medio punto con cortinajes blancos atados a las columnas, sujeta al Niño en su regazo; ambos llevan nimbo y aparecen ligeramente girados hacia su izquierda. Los tres Reyes Magos, con coronas de tres puntas, portan sus presentes en distinta actitud: Gaspar, arrodillado, hace entrega de un objeto al Niño; Melchor, en el centro, contempla la escena sosteniendo su ofrenda; y Baltasar señala al cielo con el índice. Sobre el arco brilla la estrella.
La Huida a Egipto
A la derecha, entre dos árboles de sencilla ejecución, la Virgen con el Niño cabalga sobre un caballo. Jesús aparece fajado, visible sólo el rostro. El caballo, de color amarillo y moteado de lunares por todo el cuerpo, levanta dos de sus patas. El fondo se divide en dos bandas cromáticas horizontales —azul la superior y verde la inferior— y la escena se completa, arriba y abajo, con dos grecas de motivos geométricos. Los personajes y las escenas se identifican mediante inscripciones blancas. La obra presenta lagunas en los extremos laterales y en la zona inferior izquierda y central.
El cielo de los evangelistas
Restaurado en 2017, este fragmento muestra los símbolos de dos evangelistas: el imponente toro alado de San Lucas y la parte inferior del águila de San Juan, ambos con el libro de los Evangelios. Entre ellos, el Maestro de Navasa introduce dos arcángeles: San Miguel o San Gabriel —sólo parcialmente conservado, a la izquierda— y San Rafael (RAPHAEL), a la derecha.
San Rafael se presenta en actitud de acogida, con las piernas giradas hacia atrás en un brutal escorzo, las alas desplegadas y los brazos abiertos protegiendo a los viajeros: él es su patrón, a quien se invocaba para la sanación, y muchos eran los peregrinos que, a través del Campo de Jaca, enlazaban por Navasa con la ruta jacobea. Compartiendo la bóveda celestial se conserva además, fragmentariamente, la figura de San Juan Bautista, con su manto ribeteado de piel de camello. Este fragmento se encuentra hoy en los fondos del MDJ.

