Pinturas murales de San Andrés de Sorripas
- Procedencia
- Iglesia de San Andrés, Sorripas (Huesca)
- Autor
- Maestro de Sorripas
- Cronología
- 1326–1350 · Gótico lineal
- Técnica
- Pintura mural
- Conjunto
- Dos fragmentos conservados
- Ubicación actual
- Museo Diocesano de Jaca
Dos fragmentos góticos de paleta reducida: de unos donantes y un posible San Pedro a las escenas de la Resurrección.
Procedentes de la iglesia de San Andrés de Sorripas, estas pinturas de formato vertical están resueltas con una gama cromática muy reducida, a base de tonos azules y rojizos. Son obra del Maestro de Sorripas, hacia 1326–1350, y se conservan en dos fragmentos.
Donantes y un posible San Pedro
En el ángulo superior izquierdo se conserva parcialmente un medallón ocupado por un ser zoomorfo, del que sólo ha llegado la parte inferior trasera. A su derecha, una escena de tres personajes: un ángel con las alas desplegadas y, junto a él, un hombre y una mujer de menor tamaño y rasgos faciales muy similares —ella cubre su cabeza con una toca; él, ligeramente calvo, une las manos en actitud orante—. Podría tratarse de los donantes de la obra.
Debajo aparece un personaje nimbado que levanta la mano derecha en gesto de señalar mientras sujeta con la otra un objeto alargado de gran formato, identificado con una llave antigua y muy desproporcionada respecto a su tamaño, lo que hace pensar que pudiera ser San Pedro. La zona inferior la ocupan unos cortinajes.
Las escenas de la Resurrección
El fragmento de la derecha, también vertical, presenta dos registros de decoración figurada y cortinajes en la zona inferior. En la escena superior, a la izquierda, tres mujeres con largas túnicas inclinan ligeramente la cabeza —una de ellas porta un objeto de color marrón—, y a la derecha sólo se conserva la parte inferior de un personaje: puede representar el momento en que las tres Marías acuden al sepulcro de Jesús con los perfumes y encuentran al ángel.
En el registro inferior, la escena de la izquierda —de difícil interpretación— la componen un ángel de pie y dos personajes sentados. A la derecha se representa el Noli me tangere, el momento en que Jesús se aparece a María Magdalena, arrodillada a sus pies junto a un árbol seco.
Convencionalismo y abstracción
El estilo del artista está marcado por un gran convencionalismo y abstracción en la representación de los personajes, a quienes dota de rasgos faciales muy similares. La sencillez de la ejecución se aprecia también en la geometrización de los pliegues de los ropajes y en la reducida gama cromática empleada.

