Reja de Santa María de Iguácel

- Procedencia
- Ermita de Santa María de Iguácel (Huesca)
- Cronología
- Siglos XI–XII · Románico
- Técnica
- Hierro forjado
- Dimensiones
- 219 × 505 cm
- Tipo
- Reja de cierre del presbiterio
- Ubicación actual
- Museo Diocesano de Jaca
Una reja románica de forja cubierta de espirales; en algunas, animales, plantas y rostros la hacen única en Europa.
Reja románica de hierro forjado que servía como elemento de cierre del presbiterio de la iglesia, separando y protegiendo la zona del ábside del resto del templo.
Tramos, bandas y espirales
La reja consta de dos tramos laterales fijos y una puerta central de dos hojas de menor altura. Todo ello se compone de bandas verticales —siete en cada uno de los tramos laterales y tres en los centrales—, separadas entre sí por barras de hierro que sobresalen en altura. Cada banda está decorada con dos columnas de espirales, unas enrolladas en el sentido de las agujas del reloj y otras a la inversa.
Forjada al rojo vivo
Está realizada con varillas de hierro forjadas al rojo vivo, es decir, calentadas y golpeadas para darles forma. Las varillas se enrollan formando espirales, un motivo muy frecuente en las rejas románicas de toda Europa.
Rostros en el hierro
Destaca la originalidad de su decoración, sobre todo en el tramo izquierdo: en el centro de algunas espirales se aprecian motivos muy variados —elementos vegetales, animales e incluso rostros humanos—, algo que convierte a esta reja en un ejemplo único de la forja románica europea.
El monasterio de Iguácel
Procede de la ermita de Santa María de Iguácel (Huesca), un antiguo monasterio situado en el valle de la Garcipollera, cerca de Castiello de Jaca, que tuvo mucha importancia en la Edad Media del Alto Aragón.
La hoja derecha está mucho menos decorada que el resto: es probable que en la reja trabajaran dos maestros diferentes.

