Pinturas murales de Ruesta
- Procedencia
- Ermita de San Juan Bautista, Ruesta (Zaragoza)
- Autor
- Maestro de Ruesta
- Cronología
- Siglo XII · Románico
- Técnica
- Pintura mural
- Dimensiones
- 539 × 510 × 240 cm
- Ubicación actual
- Sala Refectorio · Museo Diocesano de Jaca
La pintura que decoraba el ábside del templo: un cielo y una tierra resumidos en dos registros, con Cristo en Majestad presidiéndolo todo.
Pintura que decoró el ábside del templo. La bóveda de horno está presidida por la imagen del Pantocrátor, Cristo en Majestad sedente inscrito en una mandorla, sosteniendo el libro sagrado con su mano izquierda y bendiciendo con la derecha. En el interior de la almendra mística hay siete vasijas en alusión a las siete lámparas del Apocalipsis. A ambos lados de la zona inferior de la mandorla aparecen sendos árboles: el de la izquierda del espectador de aspecto marchito y el de la derecha, florecido.
El ábside, en dos registros: la bóveda (cielo) y el hemiciclo (tierra), enmarcados por el arco triunfal.
El Tetramorfos en torno a Cristo
La representación del Pantocrátor está flanqueada por cuatro medallones con los Evangelistas y sus símbolos. En el ángulo superior derecho se encuentra San Juan con un águila; debajo, San Lucas con un toro; en el lado superior izquierdo, San Mateo como hombre alado, y debajo el resto de otro medallón parcialmente perdido. En el extremo derecho de la bóveda hay un serafín, ángel con tres pares de alas repletas de ojos.
Calvario, apóstoles y Crismón
Una greca con decoración geométrica separa la bóveda de la parte inferior, ocupada por dos escenas que flanquean una ventana central con decoración a modo de casetones. A la izquierda se representó un Calvario, hoy en mal estado de conservación, y a la derecha seis apóstoles, de los que sólo Simón y Judas pueden identificarse con seguridad gracias a las inscripciones conservadas sobre sus cabezas. Bajo la ventana se dispuso un Crismón trinitario de formato cuadrado.
Las puertas de la Iglesia
Un gran arco de medio punto ornamentado con motivos vegetales precede la decoración absidal. En la jamba derecha aparece San Pedro y en la enjuta del mismo lado, un pavo real. Es posible que en la jamba izquierda estuviese representado San Pablo, de modo que ambos figurarían como los dos pilares fundamentales de la Iglesia.
Línea, color plano y bidimensionalidad
En estas pinturas predomina el dibujo de gruesas líneas, la aplicación de colores planos, la inexpresividad de los personajes y la bidimensionalidad. La obra presenta varias lagunas —las mayores en el lado izquierdo, el más afectado por las humedades—. Pese a seguir los preceptos habituales del románico, destaca la falta de simetría del registro inferior y la ausencia de la ley de adaptación al marco, como se advierte en los pies del Pantocrátor y en los evangelistas.
