Pinturas murales de Susín · los «Llorones»
- Procedencia
- Iglesia de Santa Eulalia de Mérida, Susín (Huesca)
- Autor
- Maestro de Susín
- Cronología
- Primer cuarto del s. XII · Románico
- Técnica
- Pintura mural
- Dimensiones
- 117 × 87 cm
- Hallazgo
- 1966
- Ubicación actual
- Museo Diocesano de Jaca
Dos figuras imberbes y dolientes sobre bandas de color cálido: los queridos «Llorones de Susín», casi lo único que se salvó de un ábside románico.
La iglesia medieval de Susín fue modificada en el siglo XVIII, reorientándola hacia el oeste y levantando la torre campanario sobre el ábside original. En ese espacio, en 1966, se descubrieron restos de las pinturas murales románicas que lo decoraban. De toda aquella decoración sólo se han conservado dos pequeños fragmentos.
Los «Llorones» de Susín
El primero de ellos es el que se conoce popularmente como los «Llorones de Susín» y es la pieza que se expone en el museo: representa dos figuras imberbes, con nimbo, erguidas y en actitud llorosa sobre un fondo de bandas de colores cálidos. La obra responde a los preceptos de la pintura románica: factura bidimensional, contornos marcados con gruesas líneas oscuras y colores aplicados de modo plano. Al no conservarse más restos, es muy difícil precisar su iconografía, aunque algunos autores creen que, dada la actitud doliente de los personajes, podrían formar parte de un Calvario. Del segundo fragmento sólo se conserva una mancha de color, y se encuentra actualmente en los fondos del museo.
Entre Tahull y Almazorre
En un primer momento, D. José Gudiol relacionó estas pinturas con el «Maestro del Juicio Final» que trabajó en la iglesia de Santa María de Tahull (Lérida). Hoy se atribuyen a un pintor local de estilo arcaizante, caracterizado por el uso de formas cerradas, composiciones bidimensionales y colores puros. Más recientemente, Dña. Mª Carmen Lacarra las ha relacionado estilísticamente con las pinturas de la iglesia de Almazorre, también en la provincia de Huesca.

