Tablas de Abena

- Procedencia
- Iglesia de San Miguel Arcángel, Abena (Huesca)
- Autor
- Juan de la Abadía «El Viejo»
- Cronología
- Siglo XV · Gótico hispano-flamenco
- Técnica
- Pintura sobre tabla, fondo dorado
- Dimensiones
- Frag. 1: 145 × 67,5 · Frag. 2: 140 × 45,5 cm
- Tema
- San Miguel Arcángel (dos tablas)
- Ubicación actual
- Museo Diocesano de Jaca
Dos tablas hispano-flamencas de San Miguel: el llanto sobre Cristo muerto, el pesaje de las almas y la aparición sobre Roma.
Dos fragmentos de pintura sobre tabla, obra de Juan de la Abadía «El Viejo», procedentes de la iglesia de San Miguel Arcángel de Abena. Aunque pertenecen al siglo XV y al gótico hispano-flamenco, se exponen en el ámbito de la Edad Moderna junto a las demás representaciones del arcángel. Destacan por su variada gama cromática, el cuidado tratamiento de las telas y el gusto por el detalle.
El llanto sobre Cristo muerto
La escena superior, al aire libre y frente a una gran cruz de madera, reúne cuatro figuras. La Virgen, con túnica fucsia, manto azul de forro dorado y velo blanco, sostiene el cuerpo sin vida de su Hijo, que reposa sobre ella con la corona de espinas y la llaga del costado sangrante. Arrodillada a la izquierda, María Magdalena —melena castaña, túnica morada y manto rojo— cruza los brazos sobre el pecho; de pie al otro lado, San Juan Evangelista, con túnica verde de puños de armiño y manto rosa, sujeta la cabeza de Cristo con gesto de dolor. Los tres lucen nimbos dorados trabajados al pastillaje.
San Miguel pesa las almas
Bajo la Piedad, sobre un fondo dorado de motivos florales en relieve, San Miguel aparece como un joven de melena cobriza ataviado de guerrero: armadura metálica, cota dorada y verde, coderas y rodilleras, y un gran manto azul y rojo. Con la derecha empuña una lanza que apunta al ángulo inferior, donde se representaría el demonio; con la izquierda sostiene la balanza, cuyos platos ocupan dos pequeñas figuras: las almas juzgadas. Un ángel, del que sólo se conserva la parte superior, asoma junto a él.
Cristo y la aparición sobre Roma
La segunda tabla, de formato vertical, muestra abajo a Cristo entronizado y nimbado, que bendice con la derecha y sostiene con la izquierda una esfera azul coronada por una cruz. El resto lo ocupa una compleja escena al aire libre: una procesión encabezada por dos obispos mitrados con mantos de brocado y por el papa San Gregorio Magno, con tiara y bendiciendo, avanza hacia un castillo; cierran el cortejo las mujeres, con velos blancos. Sobre la puerta del castillo, San Miguel, de túnica roja y alas desplegadas, limpia la hoja de su espada.
La escena sobre el castillo recrea la leyenda del arcángel que, envainando su espada sobre el Mausoleo de Adriano, anunció el fin de una peste en Roma: el origen del actual Castel Sant’Angelo.

