Octubre 2020. Tabla de S. Miguel de Ruesta (Zaragoza)

10. Octubre. San Miguel de Ruesta Medium

OCTUBRE. TABLA DE SAN MIGUEL DE RUESTA

Renacimiento, principios del siglo XVI                                 

Pintura al temple sobre tabla

Procede de la iglesia parroquial de Nra. Sra. de la Asunción de Ruesta

Con la llegada del otoño, los montes de nuestra región cambian sus colores y crean preciosos escenarios que nos invitan a visitar los pequeños pueblos que acogen. Una de las paradas imprescindibles en cualquier excursión otoñal por nuestra diócesis ha de ser Ruesta, población medieval de la que procede la pieza que nos ocupa este mes de octubre: la tabla de San Miguel de Ruesta.

Esta pintura renacentista procede de la iglesia parroquial del pueblo, dedicada la Asunción de María, donde en origen debió formar parte de un retablo más amplio. Fue realizada entre las décadas de 1510 y 1520, fechas que la sitúan en un período de transición del Gótico al Renacimiento. En consecuencia, podemos apreciar cómo en esta pintura se entremezclan características de ambos estilos artísticos.

El arcángel San Miguel, protagonista de la obra, aparece ataviado como un caballero del siglo XVI. Viste una armadura reforzada con detalles en cota de malla y una rica capa roja y negra, cuyos bordes están rematados con pan de oro con el fin de dar mayor suntuosidad al conjunto. Por detrás de esta, se asoman dos alas que el artista trabajó con gran detalle y que, al igual que los dulces rasgos del rostro de San Miguel, denotan ya cierta influencia del Renacimiento italiano.

Mientras que con su diestra San Miguel esgrime una espada con la que amenaza al diablo, retenido bajo sus pies, en su mano izquierda el arcángel sostiene una balanza. En cada lado de esta aparecen dos pequeñas figuras que aluden a las almas de los fieles. Esta obra, por tanto, se encarga de ilustrar al espectador dos de las principales misiones de este arcángel: luchar contra el Maligno durante el Apocalipsis y supervisar el pesaje de las almas, esto es, salvar a los bienaventurados mientras condena a los pecadores al infierno.

El sencillo fondo sobre el que se desarrolla la acción (un murete detrás del cual podemos intuir algo de vegetación) manifiesta cierto aire italianizante y se repite en varias obras procedentes de la diócesis, como el retablo de Bagüés o el de Santiago de Ruesta expuestos en el ámbito Renacimiento del MDJ. Esta característica común parece apuntar a que tal vez todas estas pinturas fueron realizadas por talleres de artistas muy próximos entre sí, que pudieron colaborar en diversas ocasiones y se influyeron mutuamente.

¿Sabías que…?

Las representaciones artísticas de la segunda misión de San Miguel, la valoración de las almas, se inspiran en el tema egipcio del Juicio de Osiris. Según la mitología egipcia, este dios del ultramundo extraía el corazón del difunto para situarlo en un platillo de su balanza, mientras que en el otro colocaba la pluma de la Maat (símbolo de la verdad y la justicia), para comenzar así un juicio en el que participaban hasta cuarenta y dos dioses.

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